el gallo

El presidente de la Unión Demócrata Cristiana –UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo” rechazó hoy en forma tajante y vertical el intento de la Junta Central Electoral de otorgar apellidos a  niños haitianos ilegales, lo cual garantizaría su estatus y eventualmente les permitiría votar en elecciones nacionales.

 Enfatizó que rechaza esa propuesta de la Junta por  considerar que es una acción temeraria y peligrosa que atenta contra la Constitución, además de que no puede ser  dispuesta  unilateralmente por un miembro o el pleno de la JCE, sin escuchar la opinión de sectores representativos del país.

Afirmó que esa intención negativa y preocupante del pleno de la JCE daría paso irremediable a que se viole la soberanía nacional, permitiendo que miles de hijos de haitianos ilegales obtengan apellidos de familias dominicanas, y reciban un acta de nacimiento legalizada.

Denunció que con esa acta de nacimiento  buscarían  obtener una cédula de identidad, y por consiguiente ya como dominicanos legalizados podrían participar en las elecciones votando o aspirante a posiciones electivas.

Denunció que detrás de esta manobra se encuentra el encargado de negocios de la embajada Norteamericana y el brazo político de esta delegación, el USAID, que siguen empeñados en sus esfuerzo por legalizar a los haitianos ilegales nacidos en el país.

Ya con Alvaro Vargas Llosa, cuando era comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas, se trató de impulsar la legalización de los ilegales, y la UDC salió a la calle en forma militante para hacer frente a ese atropello contra la soberanía nacional.

Nuevamente la política de Inglaterra, Francia, Canadá y los Estados Unidos busca arrodillar al país con nuevas metodologías, que permitirían que a todos los haitianos ilegales se les entregue un apellido con raíz dominicana, para que posteriormente obtengan un certificado legal de nacimiento y al final su cédula de identidad y votación.

Alertó que la mal llamada sociedad civil también está detrás de esta maniobra, que permitiría legalizar el voto de miles de haitianos ilegales, y da paso, inclinar la balanza en cualquier competencia electoral. Los dominicanos tienen que estar alertas con estas maniobras y proceder a rechazarlas.

Hemos sido solidarios con los haitianos, pero el respeto a la soberanía nacional no es negociable y estas burdas maniobras deben cesar de inmediato. La función de la Junta Central Electoral no es manchar nuestra soberanía, sino garantizar el registro civil, la pulcritud de la cédula de identidad y cuando el caso lo amerite que se celebren unas elecciones libres y democráticas.

Pedimos a todo el pueblo dominicano que levante su voz de protesta contra esta maniobra anti-dominicana de los miembros de la JCE, y que bajo ninguna razón se permita que a haitianos ilegales se les dé por traspatios y a nivel de aposentos la nacionalidad dominicana, y el derecho  a votar en las futuras elecciones.